Las últimas noticias la sitúan como una especie mas, “en peligro de extinción”. Ocupados como estamos en luchar contra la matanza diaria de Elefantes y por preservar los pocos Rinocerontes que quedan, además de Leones…, otros animales están corriendo la misma suerte, sin apenas llamar nuestra atención. Uno de ellos es la Jirafa, cuya población ha descendido un 40% en las últimas tres décadas, según el último estudio publicado este mes, por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), hasta el punto de colocarla en la LISTA ROJA de los animales en peligro.

“Estos animales majestuosos, se enfrentan a una extinción silenciosa, provocada, una vez más, por la mano del hombre, si no hacemos algo al respecto”.

Cuando viajé a Kenya por primera vez, hace ya 23 años, si bien era uno de los animales que me gustaban, no figuraba entre mis favoritos. Sin embargo, la primera ocasión en la que pude contemplarla de cerca, todo cambió. Su manera de caminar, tan pausada y elegante a pesar de su impresionante tamaño, su afabilidad, su manera de observarnos, aparentemente distraída mientras introducía su larga lengua entre las espinas de las acacias para conseguir los brotes mas tiernos, sus enormes pestañas… Resulta totalmente diferente a cualquier otro mamífero, y cuando decide mirarte directamente, levantando su increíble cuello, en ese momento el tiempo se detiene y puedes pasarte horas disfrutando de su compañía. A partir de ese primer encuentro, cada vez que divises su imagen a lo lejos, paseando por la Sabana, o junto a una Acacia, querrás acercarte, una vez mas, atraído por su magia.

Ellas no hacen ruido, no se quejan, pero los que hemos tenido la suerte de disfrutar de su compañía, lo hacemos desde aquí para darles nuestra voz, y pedir que se tomen medidas para evitar su extinción.